Llegamos con este artículo al final de una serie de artículos dedicados a los tiempos de habla del profesor y de los alumnos y de cómo convertir el habla (unidireccional y planeado) en discurso (interaccional y genuino). (Enlace al artículo anterior)
Todo resulta coherente cuando el discurso del profesor sufre las debidas transformaciones para que el discurso entre los alumnos y de los alumnos con el profesor fluya. De nuevo, el esquema que proponemos a continuación nos ayuda a visualizar cuáles serían las modificaciones oportunas a introducir.
Tiempo de discurso para realizar las tareas y comunicar (TDTC)
Tiempo de habla para aprender (THA)
Tiempo de discurso para comunicar (TDC)
al mismo tiempo, mayor oportunidad de construir de forma conjunta el discurso, reaccionado ante las opiniones de los compañeros y reajustando el mensaje para incidir en el contenido genuino del mismo.
En segundo lugar, los alumnos podrán reflexionar de forma individual y conjunta a las preguntas del profesor acerca del funcionamiento de la lengua y de las estrategias que los compañeros movilizan para realizar las distintas actividades. Esto permitirá una vez más que sean ellos los que descubran las reglas y orienten sus reflexiones acerca de cómo aprenden y comunican mejor.
En cuanto al tiempo indispensable para realizar las tareas: entender y preguntar acerca de las intrucciones, negociar con los compañeros los papeles que cada uno deberá asumir, planificar como argumentar y justificar sus decisiones… todas estas producciones son, esencialmente, genuinas. Es decir, el tiempo que los alumnos dedican a organizar sus actividades colaborativamente es totalmente comunicativo, ya que se centran en una necesidad impuesta para resolver tareas y problemas en la lengua meta que están aprendiendo.
Tras todos estos artículos dedicados a los tiempos de habla, mejor dicho, del discurso de los alumnos y de los profesores debemos reflexionar acerca de:
- ¿qué hacemos normalmente en la clase?
- ¿qué pedimos que hagan nuestros alumnos?
- ¿cómo favorecer que ese tiempo sea rentable para el aprendizaje al mismo tiempo que para la comunicación?
- ¿qué plan de acción nos propondremos para empezar a ponerlo en marcha?
En esto, como en todo, no se trata de cambiar por completo nuestro estilo docente sino de tomar conciencia de la importancia de introducir pequeños cambios que nos podrán dar información suficiente para seguir transformando el aula en un verdadero espacio de aprendizaje y de comunicación.
Antonio Orta
Responsable del departamento de español de Clic International House Sevilla
Antonio Orta es director del departamento de formación de profesores de Clic International House Sevilla. Licenciado en Filología Hispánica y Doctor en Lenguas Modernas y Español como Lengua Extranjera. Profesor colaborador en programas de posgrado de las universidades Pablo Olavide, Valencia y Barcelona. Coautor de Soy profesor/a. Aprender a enseñar de la editorial Edelsa y de La formación del profesorado de español: innovación y reto de la editorial Difusión.
Si quieres, puedes leer otras contribuciones suyas en este blog.
Hola Olivia. Lo importante no son las actividades sino las dinámicas que empleamos. El esquema tradicional suele ser: el profesor da instrucciones, organiza los grupos y marca los tiempos, los alumnos realizan la actividad, el profesor hace una puesta en común y corrige. Podemos hacer que algo cambie para dar más protagonismo y autonomía a los estudiantes: el profesor les muestra la actividad y les pregunta que creen que pueden hacer con ella, ellos deciden cómo formar los grupos, hacen la actividad, forman nuevos grupos con miembros distintos y comparten las soluciones y las dudas, finalmente el profesor proyecta las soluciones para que lo comprueben.
Muy interesante! Este fue mi caballo de batalla cuando comencé a dar clases de español. Tenemos la concepción clásica del profesor que da una lección magistral al que solo podemos interrumpir para preguntar dudas. Pero lo cierto es que situar a los alumnos en el papel protagonista de la clase les facilita su aprendizaje y les motiva en la dificil tarea de la comunicación en un idioma diferente al suyo.
Pondremos en práctica tus consejos para autoevaluar los tiempos de habla.
Gracias!
Buena idea, Emilio. Reconocer nuestro predominio en el uso de la palabra en el aula es el primer paso para ceder nuestro protagonismo a los alumnos:)
Es un tema muy interesante del que, hasta el inicio del curso de formación español, no tenía ni idea; siempre había pensado en la figura del profesor como protagonista de la clase. Tras haber experimentado las prácticas reales con los alumnos, he de decir que debemos cambiar el «chip» y fomentar el STT (tiempo de habla del alumno) lo máximo posible, con el objetivo de que pueda practicar la comunicación y mejorar la fluidez.
Debemos dejar la figura del profesor tradicional a un lado y hacer que lo alumnos hablen. De esta manera verán mejores resultados y con mayor rapidez
Estupendo, Jorge. Lo que debes hacer es grabarte cuando tengas clases y reflexionar acerca de cómo modificar tus tiempos de intervención:)
la verdad es que nunca había reparado en un tema tan importante hasta ahora. me leeré el resto de los artículos para enterarme bien de lo que comentas.
Espero que te sirvan de referencia, Pablo, pero lo importante es adaptarlo todo a nuestro contexto educativo particular.
Espero que te sirvan de referencia los artículos, Pablo. No olvides que todo debe adaptarse a nuestro contxto particular de enseñanza-aprendizaje.
Creo que los profesores que he tenido hasta ahora deberían leerse estos artículos y tomárselos muy en serio:)
la verdad Luz es que con frecuencia los profesores estamos más preocupados por cumplir el programa en los tiempos de clase que favorecer un discurso de más calidad. Pero cuando tomamos conciencia de ello procuramos cambiarlo.
Estoy totalmente de acuerdo con el papel secundario del profesor y en controlar esos tiempos de habla, siendo el estudiante el verdadero protagonista.
Por otro lado, el problema que se me ha presentado con los tiempos es que a veces es el estudiante el que tiene prisa por terminar esa tarea, unidad o libro, queriéndolo hacer todo tan rápido que no entienden el valor de ese espacio de aprendizaje y comunicación que intentas crear.
Me ha gustado mucho las preguntas de reflexión para tomar conciencia y ayudar al cambio
Muchas gracias, Antonio.
Me plantearé tus propuestas muy seriamente. Empezaré analizando la calidad de mi discurso en el aula, su relevancia para el aprendizaje de mis alumnos y para el fomento de la interacción auténtica como propones:)
Lo que os recomiendo es grabaros primero en vuestras clases para tomar conciencia de la distribución y la calidad de los tiempos de habla que aparezcan:)