De pequeña yo quería ser muchas cosas (farmacéutica, arqueóloga de dinosaurios, fotógrafa, profesora) y pensaba que tenía que elegir sólo una profesión cuando fuera mayor. Por suerte he podido combinar varias cosas y ahora soy profesora y fotógrafa e incluso DJ. Y lo mejor de todo es que a veces incluso puedo ejercer varias cosas a la vez.

La fotografía es cada vez más accesible, y los teléfonos inteligentes y las tablets que la gran mayoría de nuestros estudiantes usan cada día son instrumentos que hacen que la fotografía sea más “compartible”. Y en la clase es un gran recurso que no debemos dejar de aprovechar.

Los usos de la fotografía en clase pueden ser muy variados: desde simplemente ilustrar el típico ¿qué has hecho este fin de semana? del lunes por la mañana pasando por mostrar fotos de nuestra familia y mascotas o de la comida esa extraña pero deliciosa que nuestra señora española nos preparó ayer en casa.

Pero podemos ir más allá. Una de mis actividades favoritas para estimular la creatividad de los estudiantes es el rally fotográfico. En equipos, deben buscar fotografías en la calle que se adapten a las categorías que se proponen para invitarlos así mirar a su alrededor de manera un poco diferente. A continuación os muestro unos ejemplos:

  • Personas: alguien que trabaja en tu escuela, alguien en bicicleta, alguien con camiseta de rayas.
  • Cosas: algo típico español, algo que se bebe cuando hace calor, algo redondo.
  • Animales: un animal con alas, un animal con cuernos, un animal pequeño y marrón.
  • Sitios: una calle vacía, un balcón con flores, una casa abandonada.
  • Colores: algo rojo y azul, algo amarillo, algo naranja.
  • Sensaciones: placer, alegría, calor.
  • Nosotros: nosotros en una tienda de souvenirs, nosotros saltando, nuestro reflejo.

Pero lo bueno es que se puede adaptar a cualquier grupo y nivel. Por ejemplo, si nuestro grupo está estudiando el subjuntivo con relativos, se pueden redactar las categorías usando esa construcción: alguien que vaya en bicicleta, algo que sea rojo.

Después de dejarles un tiempo en la calle para que exploren, se vuelve a la clase y se hacen votaciones para valorar el trabajo de los demás. Para hacerlo un poquito más complicado y divertido, mientras se enseñan las fotos, los otros deben adivinar de qué categoría se trata cada foto. Al final, cada grupo puede tener un máximo de 30 puntos que se reparten en calidad (10 puntos), originalidad (10 puntos) y diversión (10 puntos). También se pueden hacer menciones especiales a fotos en concreto.

Y tú, ¿cómo usas la fotografía en clase? ¿Qué te parece esta forma de explorar la ciudad? ¿Se te ocurren otras categorías?

Elo Vázquez

Profesora de español, CLIC IH Sevilla

Licenciada en Filología inglesa. Máster en Traducción audiovisual y en Formación de profesores de español. Ilustradora, dibujante y fotógrafa.

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