Tener un título oficial de inglés no es una moda pasajera. Estos certificados se han convertido en un pasaporte para acceder a becas, trabajar en la administración pública o simplemente optar a un puesto de trabajo mejor.  Así que, si estudias inglés, no hay más remedio que pasar por el aro y presentarte a las pruebas de nivel B1, por ejemplo.

Lo primero, por supuesto, es tomárselo como un reto positivo. Hay que entender que aprobar el B1, o PET, como se le conoce en el mundo académico, es la mejor recompensa que puedes obtener de tus estudios. Al mismo tiempo es una prueba evidente de que tu nivel de inglés está mejorando.

De momento, aquí van cinco consejos muy sencillos que te ayudarán a prepararte cómoda y eficazmente:

1.- No te lo tomes a la ligera y evalúa tu nivel en serio.

Haz una prueba de nivel completa y precisa; necesitas saber de qué punto exacto partes dentro de la escala que va entre el A1 y el B1. Es vital determinar tanto tus debilidades como tus puntos fuertes en inglés y poder valorar así el tiempo y el esfuerzo que tendrás que llevar a cabo para aprobar el examen.

Obtener el nivel B1 significa una dedicación de unas 400 horas y no puedes perder ni una clase aprendiendo lo que ya sabes o sintiéndote como si te hablaran en chino.

Para cumplir tus objetivos y saltar el obstáculo con éxito, debes saber a qué distancia se encuentra, fijar con antelación el itinerario, calcular tu velocidad y el tiempo necesario. Una prueba de nivel con un simulacro de examen antes de matricularte en el certificado es la mejor manera de salir victorioso y evitar así frustraciones posteriores.

2.- Si quieres, échate a la bartola, pero eso sí, hazlo en inglés.

Nadie dice que por aprender una segunda lengua debas renunciar al ocio y a la diversión. Lo que te aconsejamos es que lo hagas, pero en inglés, siempre que puedas.

¿Por qué no cambias el menú de Facebook en inglés? ¿Por qué no pasas de Canal Sur 1 a Canal Sur 2 para ver esta súper producción de Hollywood en versión original? ¿Por qué no buscas la versión de tus blogs favoritos en inglés?  ¿Por qué no aprovechas el tiempo de pedaleo en la bici del gimnasio para escuchar podcasts en otro idioma?

Indirectamente enriquecerás tu vocabulario y mejorarás tu comprensión sin apenas darte cuenta.

3.- No aprendas a pilotar un avión con un simulador de vuelo.

Los recursos online son una herramienta muy valiosa para preparar el PET o el B1; hay multitud de material y actividades en internet o en las plataformas de enseñanza.

Pero el ordenador no puede, de momento, sustituir un aspecto básico que te dará puntos en el examen: la interacción humana.

¿Crees en serio que tu ordenador te va a decir si tu fonética es deficiente o si no entiende lo que le quieres transmitir?  El 50% de tu nota en el examen del PET se dará en función de tu capacidad para dialogar e interactuar con otra persona en un entorno real.

Los recursos informáticos o las plataformas de aprendizaje son sólo eficaces combinados con una enseñanza presencial. Confiar tu preparación en los exámenes de inglés sólo con un ordenador es como preparar una licencia de piloto simplemente usando un simulador de vuelo; son  muchas las  probabilidades de estrellarte a la hora de pilotar un avión de verdad.

4.- Sé parte de una comunidad y crea lazos con tus compañeros.

Contrariamente a lo que podrías pensar, aprender en grupo ayuda mucho y hace que puedas interactuar con alumnos que, como tú, están preparándose para el examen de inglés a base de errores y aciertos.

Resulta gratificante y muy eficaz colaborar en parejas y en grupos en una clase, poder compartir lo que sabes y obtener el apoyo de tus compañeros.

Compartir tus aficiones o tus mejores recetas de cocina en clase de inglés es una forma de aprendizaje muy eficaz y será un ejercicio muy beneficioso para el examen.  Por otro lado, ver los progresos de tus compañeros de clase será un elemento que te motivará.

5.- Acepta las reglas del juego; el PET no va sólo de saber inglés.

Cómo en cualquier examen de cualquier materia, para aprobar el PET o el B1 necesitarás ciertos trucos que se parecen más a artimañas que a conocimientos lingüísticos.

Para ayudarte en este empeño un profesional de la enseñanza del inglés te puede aconsejar sobre lo que es conveniente hacer o evitar hacer el día del examen, con listas de does/donts, por ejemplo.

Los profesores y examinadores del PET son tus mejores guías para que no caigas en trampas escondidas en los textos o en las preguntas escritas. No pierdas la sangre fría ante cuestiones imprevistas o palabras desconocidas, aprende a gestionar el tiempo de las pruebas del examen, no te adelantes a lo que el examinador espera de ti.

¿Estás de acuerdo con estos trucos? ¿Quieres añadir alguna sugerencia? 

Frederic Parrilla

Jefe de Marketing y subdirector, Clic IH, academia de inglés en Sevilla
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Frederic es subdirector y responsable del Marketing en CLIC donde trabaja desde el año 2007. Es licenciado en Lenguas Extranjeras por la Universidad de Toulouse y enseño francés como lenguas extranjeras varios años.

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