La Torre del Oro, junto al alminar almohade, la Giralda, es el monumento más representativo de Sevilla y a su vez la torre militar más famosa de todo el Islam, aunque a veces, su historia y sus leyendas, se han confundido. Pero vayamos por partes para no perdernos.

Se empezó a construir en época almohade, concretamente entre 1220 y 1221 durante el gobierno de Abu Yacub Yusuf y más tarde de su hijo Abu Yacub Yusuf al-Mansur. Es una torre dodecagonal (tiene doce lados), mide 36 metros de altura y era una torre albarrana, es decir, una torre de defensa perteneciente al espacio fortificado de la ciudad. ¿has visto esas ventanitas finas que rodean la torre? Se llaman “saeteras” o “aspillera” y servían para disparar desde dentro flechas ante un ataque o invasión.

Si nos fijamos bien, en la actualidad, la Torre del Oro cuenta con tres cuerpos. El más grueso y que sirve de base es el de época almohade, el segundo cuerpo se construyó durante el reinado del rey cristiano Pedro I en el siglo XIV también con doce lados, y el tercer y último cuerpo que corona la torre, es cilíndrico y fue realizado en 1760 por Sebastián Van der Borcht.

¿Y sabes qué a lo largo de su historia, la torre ha tenido diversos usos y destinos? Pues sí. Aunque nació como un elemento defensivo del puerto de Sevilla en tiempo de los almohades, ha sido también capilla tras la reconquista, embarcadero para los reyes cristianos, prisión provisional, almacén de pólvora al inicio de la ocupación francesa de la ciudad, almacén de materiales tras el derribo de la muralla en 1822 y actualmente Museo Naval de la ciudad.

Pero sin lugar a dudas, una de los mayores misterios referente a esta torre es su nombre: Torre del Oro. ¿Por qué este nombre? ¿A qué hace referencia concretamente? A lo largo de la historia, se fue creando toda una leyenda la cual decía que todo el oro que venía de América, era depositado aquí. Más tarde, también se llegó a afirmar, que la citada torre estuvo en tiempos de los musulmanes, revestida de una cerámica dorada que con los rayos del sol, proyectaba destellos dorados. Lo cierto y verdad, es que el nombre es debido a un enlucido que tenía la torre de mortero de cal y paja prensada que reflejaba tonos dorados al contacto con el sol. Mucha historia para esta bajita y regordeta torre bastión…

Alberto Granados
Alberto Granados
Responsable de librería, CLIC IH Sevilla

Alberto trabaja en el departamento de Librería CLIC IH vendiendo y asesorando sobre métodos, lecturas y material complementario en distintas lenguas. Es licenciado en Historia del Arte, en Antropología Social y Cultural, realizó un Máster en Dirección de Marketing y Comunicación y ha escrito varios artículos relacionados con el Patrimonio Cultural. Adora viajar, hacer deporte y practicar inglés.

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