¿Qué tal ha sido tu experiencia en CLIC?

En una palabra, maravillosa.

Y en muchas palabras… Al principio me resultó todo un desafío por el nivel de dinamismo, improvisación y soltura que exige este trabajo en cuanto a la preparación e impartición de las clases, la capacidad para adaptarse al proceso de aprendizaje y necesidades de cada estudiante, la organización de actividades culturales, la tensión de los lunes “locos”, etc.  Pues resulta que me encontré con una escuela muy preparada y con un equipo de profesionales fantástico, con el que hice piña rápidamente y dentro del que me he sentido siempre muy cuidada y valorada.

¿Qué es lo que más vas a echar de menos?

De Clic destaco que no es una simple escuela, es una comunidad educativa y un espacio de intercambio. En Clic no solamente se enseñan idiomas. Si algún/a estudiante no está a gusto en su alojamiento se le intenta buscar otra alternativa; si cae enfermo/a se le acompaña al centro de salud; y si no tienen planes después de clase, te los llevas de cañas. Se establece una relación muy cercana con los estudiantes y esa relación profesorado-alumnado se convierte en una relación de “colegueo”, de amistad. Por eso, el ambiente que se respira en la escuela y durante las clases es siempre muy distendido y muy agradable. Es súper gratificante cuando uno/a de tus estudiantes se te acerca el último día de curso a darte las gracias por todo lo que ha aprendido y se le saltan las lágrimas cuando se despide de ti. Eso es lo que más voy a echar de menos.

¿Qué mejorarías?

Sobre las compañeras y compañeros, la organización de la escuela y las instalaciones poco tengo que decir. Definitivamente nada.

 ¿Qué recomendarías a tus estudiantes para aprender español de manera más rápida y efectiva?

Que se expongan. Que no tengan miedo ni vergüenza a hablar en clase, o a intentar mantener una breve conversación en español con cualquier persona espontánea, o a apuntarse a actividades en las que tengan que relacionarse en español, o a pasarse por la frutería del barrio simplemente a preguntar a cómo está el kilo de plátanos.

También les recomiendo que saquen el máximo provecho de las TICs con el objetivo de seguir practicando español fuera del aula (crear grupos de WhatsApp con más estudiantes, ver series y películas en versión original, participar en foros o seguir páginas de Facebook de alguna temática que les interese en las que la gente se comunique en español …).

En resumen, que intenten que la práctica del idioma sea una constante en su día a día.

¿Recomendarías CLIC? ¿Por qué?

Sí, 100%. Siendo lo más objetiva posible, opino que Clic reúne todos los requisitos para aprender idiomas de una forma personalizada, eficaz y divertida, y que cuenta con un grupo de profesionales con gran vocación, que se preocupan día a día por ofrecer un trabajo bien hecho.

Alfonso Cabello

Marketing, CLIC IH

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