Si uno trabaja en España como profesor de español, salvo en ciertos periodos especialmente en verano, en los que pueden encontrarse frente a un grupo de adolescentes, el trabajo es con adultos. Fuera de España, y Hong Kong no es una excepción, el perfil del estudiante es muy diferente.

En nuestro centro, por ejemplo, damos clases a estudiantes desde los tres años. Desde esa edad hasta los diez u once forman un grupo de estudiantes amables y a los que se les da muy bien el aprendizaje. Es entre los diez y los diecisiete, esto es, los adolescentes, entre los que nos encontramos una mayor dificultad en la enseñanza por la diversidad de currículos que se nos plantean.

Tenemos estudiantes que van a presentarse al IGCSE o AS Level, exámenes que se llevan a cabo al final de los diferentes tramos de la educación reglada: IGCSE al final de lo que sería nuestra Secundaria Obligatoria y AS Level al final de lo que vendría a ser nuestro Bachillerato.

La preparación de estas prueba exige una metodología concreta que podemos comprobar en manuales como Listos, Mira, Camino, Así, AQA, etc. Otros estudiantes estudian en escuelas IB (International Baccalaureate) y van a presentarse al IB Ab Initio o a Higher Level, entre otros.

Esto demanda del profesorado un trabajo de conocimiento no ya de la metodología en la que se está trabajando sino también de las características de la prueba. El profesor que desarrolla estas enseñanzas es profesor de ELE pero también es profesor, digamos así, de Secundaria y Bachillerato.

Es por eso que se le exige llevar un control exhaustivo (así se lo pedimos porque así nos lo demanda la sociedad en la que trabajamos) en cuanto a control de la organización temporal de los programas, la secuenciación del trabajo de las diferentes tareas en la fase final, la comunicación con los padres en la elaboración de informes, etc.

Podemos decir que el profesor que desarrolla su trabajo en un centro como el nuestro acaba convirtiéndose en un todo terreno y un docente con una muy buena labor en la poca agradable tarea del trabajo administrativo. También está la opción de desarrollar la labor docente en una universidad. Pero solo una minoría lo logrará.

Expuesto esto, queremos llamar aquí la atención a los centros de formación de profesores para que atiendan a esta demanda. En la mayoría de los cursos se prepara a profesores para la enseñanza de adultos cuando, como acabamos de ver, este perfil de estudiante es solo una parte.

Cuando se incorporan nuevos profesores a nuestro centro, debemos hacer una labor nada baladí de adaptación a la realidad que se ha encontrado. Además, no estaría de más que en la formación se dieran pautas específicas sobre cómo dar clase en un mercado emergente y descuidado como el chino.

Créditos de la imagen de este artículo: Nicholas Vollmer.

Juan Manuel Casas

Profesor de español, CLIC IH Sevilla

Juanma trabajó como profesor de Lengua, Literatura y Latín hasta que realizó el curso de formación de profesores de español en CLIC International House. Desde entonces ha ejercido como profesor de español en Sevilla y en los últimos años ha desarrollado su labor docente en Hong Kong.

Si quieres, puedes leer otras contribuciones suyas en este blog.