En los dos capítulos anteriores dedicados a la autonomía de aprendizaje centramos nuestra atención en algunos de los aspectos fundamentales para favorecer su desarrollo. Como ocurriera en su momento con el enfoque comunicativo, todos nos erigimos en defensores de implantarlo en el aula partiendo de ciertas premisas erróneas de las que ya nos alertaran los expertos (Giovannini, 1994).

  1. Autonomía de aprendizaje no es lo mismo que autodidactismo o autoaprendizaje. Es decir, no se trata de aprender una lengua sin ayuda del profesor. El profesor no es un impedimento sino una ayuda de incalculable valor para que los alumnos desarrollen su autonomía.
  2. La autonomía de aprendizaje no es un propiamente un método. No se trata de aplicar sistemáticamente una serie de procedimientos que respondan a los teoremas de ningún enfoque en concreto para determinar el tipo de programa, los objetivos, contenidos o la misma secuencia de actividades.
  3. La autonomía no se revela de una única manera en los estudiantes. Puede adoptar diferentes manifestaciones y grados. Tampoco es uniforme ni constante. Un alumno puede actuar de manera autónoma en ciertas ocasiones o en ciertas áreas.

Partiendo de estas premisas, ahora sí me gustaría seguir profundizando en otra de las características fundamentales del acróstico de partida. Hoy le toca el turno a la “o” de objetivo dual.

En cuanto al objetivo dual de aprender algo nuevo y, por otro lado, aprender a aprender, hemos de tener en cuenta la importancia creciente de la conciencia acerca de la naturaleza del conocimiento y del control de los procesos que intervienen en su asimilación, almacenamiento, recuperación e integración para la consecución de las tareas: la metacognición.

Ya que este tema se presta a ser interpretado de manera muy abstracta y sin llegar a propuestas concretas de materialización en el aula nuestro objetivo será proponer algunas recomendaciones prácticas. Tal y como recoge Carretero (2001) podemos diferenciar conocimiento metacognitivo de control metacognitivo. Se trata de dos aspectos mutuamente relacionados que conviene distinguir para poder diseñar actividades dirigidas a su desarrollo durante la clase.

El conocimiento metacognitivo implica:

  1. conocimiento y crecimiento personal (Díaz, 2012): autoconcepto, autoestima, autodirección y autonomía; experiencias de aprendizaje y habilidades de colaboración. Uno de los objetivos fundamentales de este componente es diseñar actividades que fomenten la motivación intrínseca.

Propuesta práctica: investiga sobre los estilos de aprendizaje de los alumnos: http://www.estilosdeaprendizaje.es/menuprinc2.htm

  1. conocimiento de la tarea, sobre los objetivos que persigue, el contexto que la rodea o el grado de dificultad que implica. Esto resulta de vital importancia a la hora de seleccionar una u otra estrategia de aprendizaje.

Propuesta práctica: reflexiona sobre las tipologías de tarea que solemos o podemos llevar al aula para promover aprendizaje, tanto de la lengua como de la forma de aprenderla: http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/antologia_didactica/enfoque02/estaire.htm

http://ocwus.us.es/didactica-y-organizacion-escolar/procesos-de-ensenanza-aprendizaje/asigpea/apartados/apartado4-3.asp.html

  1. conocimiento del proceso de aprendizaje, acerca de las diferentes estrategias que podemos poner en funcionamiento para la realización de las tareas y su grado de adecuación a la tarea, al contexto de desarrollo y a los estilos de aprendizaje individuales.

Propuesta práctica: conoce la tipología de estrategias básicas de aprendizaje antes de adentrarte en la complejidad: https://www.google.es/?gws_rd=ssl#q=clasificaci%C3%B3n+general+de+estrategias+de+aprendizaje&start=10&*

Por su parte, el control metacognitivo supone que el aprendiente sabe planificar, regular y evaluar de manera autónoma su propio proceso de aprendizaje (Argüelles y Nagles, 2007)

Extraído de:

http://www.ibo.org/contentassets/60d1e68eafc7437faf033f8d9f5c6d6d/saturday-estrategias-metacognitivas-jessica-jasso.pdf

En definitiva, cuando queramos desarrollar el componente de aprender a aprender de una manera consciente en nuestra planificación de clase los profesores debemos ser los primeros en familiarizarnos y  estar convencidos de la importancia del conocimiento y el control metacognitivo para integrarlos en las propuestas de actividades que llevamos a la clase. Y recuerda siempre que los alumnos son los que aprenden y que nosotros solo podemos allanarles el camino.

Antonio Orta

Responsable del departamento de español de Clic International House Sevilla

Antonio Orta es director del departamento de formación de profesores de Clic International House Sevilla. Licenciado en Filología Hispánica y Doctor en Lenguas Modernas y Español como Lengua Extranjera. Profesor colaborador en programas de posgrado de las universidades Pablo Olavide, Valencia y Barcelona. Coautor de Soy profesor/a. Aprender a enseñar de la editorial Edelsa y de La formación del profesorado de español: innovación y reto de la editorial Difusión.

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